El terciopelo es un material precioso y especialmente delicado, cuya superficie puede ser sensible al desgaste. Para preservar su belleza y sus características originales con el paso del tiempo, se recomienda protegerlo del contacto con agua de lluvia, barro y otros elementos que puedan comprometer su aspecto.
También se recomienda evitar el contacto accidental con superficies rugosas u objetos puntiagudos, que podrían dañar su superficie.
Para preservar las características del material, no utilizar productos destinados a la limpieza de la piel. Eliminar delicadamente cualquier impureza con un paño suave ligeramente humedecido con agua y jabón neutro.